Seguidores

sábado, 2 de febrero de 2013

Capítulo 11


Fui capaz de mantenerme segura y serena. Pablo seguía a mi lado, por suerte. Fue un momento muy importante. Se intercambiaron miradas, sensaciones, sentimientos… Sentí que Pablo era solo un personaje secundario en esa escena, que los verdaderamente importantes éramos Arturo y yo. Tal vez, nuestra historia todavía no había terminado.
Me imaginé volver a casa. Pablo y yo por un lado, Arturo por otro. Seguir con nuestras vidas, esta vez sin dejarnos nada por concluir.
Arturo cogió sus cosas y las levantó. Se puso a andar, él solo. Nadie intentó detenerlo. Todos sabíamos como era y lo peligroso que podía ser enfadado.
Si se quería ir, que se fuera. Era probable que a todos nos fuera mejor sin él. Y viceversa, por supuesto.
-Creo que no le ha gustado demasiado que tú y yo…-suspiró Pablo.
-Ya sabíamos que esto pasaría.
Arturo era cabezón y orgulloso, era el antagonista de Pablo.
-Espero que te alegre saber que no me arrepiento de nada-dije en voz más baja, con la intención de que Aklenk y Rewth no me escucharan.
-Me alegra, sí, aunque nunca he dudado de ti-me sonrió.
En ese momento, me di cuenta de que no tenía que seguir conteniendo mis ganas de besarlo. Hice exactamente lo que necesitaba en ese momento y me sentí mejor.
Aklenk y Rewth nos dejaron un poco de espacio, hasta que nosotros nos acercamos.
-No sé si se habrá ido o no-sacudió la cabeza Rewth.
-Es muy idiota, podría haber hecho absolutamente cualquier cosa-bufé-Prefería que no estuviera con nosotros, estoy segura de que no tendríamos tantas complicaciones-solté, sin pararme a pensar en nada.
Nadie me respondió, pero se miraron entre ellos.
-Será mejor que nos vayamos poniendo en marcha… Si quiere encontrarnos, sabrá hacerlo-terció Aklenk.
No opuse ninguna objeción. Estaba deseosa de que todo aquello terminara, quería volver a mi casa. Sí, me había vuelto más dura que la vez anterior, pero siempre seguiría teniendo ese anhelo, pasara lo que pasase y aunque Layndeian fuera un lugar maravilloso, en el que tal vez algún día pudiéramos ser nosotros mismos, sin ninguna complicación añadida.
-¿Cuántos días, más o menos, tendremos que seguir?
-Yo creo que por lo menos una semana, tranquilamente. Aunque espero que podamos llegar en cuatro días, si no nos encontramos con ningún problema.
-Ojalá…-suspiré-¿Pero qué haremos al llegar?
-Investigar.
Sonaba tan… fácil. Pero no iba a ser fácil. Me mordí el labio inferior. Pablo me guiñó un ojo.
-No pasará nada, recuerda que estaremos juntos.
Me reí, como si hubiera dicho una tontería muy grande, aunque en verdad, me había reconfortado.
-Te quiero-suspiré.
Me miró y me tocó la frente.
-¿Qué pasa?
-Es muy raro que lo digas, debes de tener fiebre.
-Hechos son amores y no buenas razones-recité.
-Pero alguna vez puedes necesitar que te lo digan…
-Te lo acabo de decir, tonto-me reí-Yo no necesito que me lo di…-me interrumpí. Sí que lo necesitaba. Ahora comprendía a que se refería Pablo. Cuando él me lo decía, sentía una especie de cosquilleo por dentro. Me prometí decírselo más a menudo.
Me restregué los ojos. No tenía sueño, pero notaba la vista cansada. Tenía temporadas en las que me notaba así y tenía que usar gafas. Lamenté no haberlas traído conmigo, pero una mochila no daba para tantas cosas y había cosas más útiles que debía incluir.
Pasamos una hora y Arturo no apareció. Empecé a admitir que nuestros caminos se habían separado, tal vez, definitivamente.
¿Estaba todo terminado? Me obligué a pensar que sí.
-No te preocupes por él, sabe cuidarse-me dijo Rewth, leyendo mis pensamientos a la perfección.
-Es demasiado testarudo como para no meterse en líos-repliqué.
-Fue a hablar-se rió él.
Le sonreí con tranquilidad. Paré unos segundos para atarme los zapatos y reanudé la marcha.
Me alegraba de estar viviendo esto con ellos. Eran la mejor compañía que podía tener.
Llegó la noche y Arturo no había aparecido. Me resigné a aceptar la idea de que nos había dejado.
Los días siguientes no fueron demasiados interesantes. Más bien, se convirtieron en monótonos. Lo verdaderamente terrible llegó cuando Rewth nos informó de que habíamos llegado al límite de ``nuestro´´ territorio.

7 comentarios:

  1. Me ha gustado si señor. Ya les extrañaba y sobre todo extrañaba la cabezoneria de Arturo, que destarudo es, pero se le hace querer. Ya sabes continuala y si necesitas ayuda yo te ayudo en lo que quieras

    ResponderEliminar
  2. Ya tenía ganas de nuevo capítulo, aquí nos lo has traído :D Pero no lo dejes así, mujer, eres mala ¬¬

    Besitos.

    ResponderEliminar
  3. Hola!!
    que cabezota que es arturo y amo a pablo *_*
    Un beso!

    ResponderEliminar
  4. ӏncreasingly pеoρle аre adoрtіng thіѕ stгategy which
    they're discovering very very simple to practice.

    Here is my web blog; flex belt coupon code
    my web page :: the Flex belt reviews

    ResponderEliminar
  5. He estado viendo los anteriores capitulos y he de reconocer que escribes bien!
    Me gusta mucho la historia.

    ResponderEliminar
  6. ¡Ey! Tienes un premio en mi blog :)
    Un beso :D

    ResponderEliminar
  7. Hiii!! me encanta tu blooog, yo he creado uno y me gustaria que te pasases y opinases plz!!!

    http://dontlookatthem.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar

¡Hola! Alguien que se acuerda de comentar y hacerme feliz :) ¡¡Recuerda confirmar que no eres un robot!! xD
PD: Agradeceré tu comentario mientras no sea spam.